Lo que te cuesta cada pedido de plataforma antes de ver la utilidad
El reporte de la plataforma dice que el fin de semana vendiste muy bien. La cocina lo confirma: la línea no paró y salieron pedidos que en salón no habrías hecho. Pero el depósito llega días después y es bastante menos de lo que decía el reporte, y cuando cierras el mes la utilidad no se movió como se movió la venta. La pregunta obvia —¿vale la pena estar en la plataforma?— no se puede contestar con el número de ventas brutas. Se contesta canal por canal.
El precio de salón no sirve para plataforma
La mayoría sube el menú tal como está y ya. Ahí empieza el problema: en salón cobras un precio y te queda casi todo menos el costo del platillo; en plataforma, de ese mismo precio sale una comisión, sale el empaque y a veces sale una parte de la promoción. Si tú costeaste el platillo para el salón, en el canal de reparto estás vendiendo con un margen que nunca calculaste.
Hay un detalle que se pasa por alto cuando alguien decide "subirle tantito al precio de la app": si la comisión es un porcentaje de lo que cobra la plataforma, al subir el precio también sube la comisión. No recuperas peso por peso. Además el cliente ve tu precio junto al de otros y compara, así que el margen para inflar no es infinito.
Lo que sí funciona es costear cada platillo otra vez, para ese canal: insumos, empaque completo y la comisión sobre el precio que va a ver el cliente. Con ese número decides tres cosas distintas: qué platillos suben de precio, qué platillos no deberían estar en la carta de reparto y cuáles conviene empujar porque aguantan bien el canal.
Los costos que solo existen en reparto
Estos rara vez están dados de alta en el sistema, y por eso no aparecen en ningún reporte:
- El empaque completo. No es solo el contenedor: es la bolsa, la etiqueta, el vasito de salsa, los cubiertos desechables, las servilletas y la cinta. Sumado por pedido, es un insumo más del platillo. Si no está costeado, tu margen está inflado en todos los reportes.
- Las promociones. Envío gratis, dos por uno, cupón de bienvenida. Antes de aceptar cualquiera, ten claro qué parte la absorbe la plataforma y qué parte la absorbes tú. Muchas se activan rápido y se olvidan prendidas por meses.
- Reembolsos y reposiciones. El pedido que llegó incompleto, frío o al que le faltó la salsa. Alguien lo repone o se devuelve el dinero, y esa comida ya salió de tu inventario. Es merma que no se registra como merma.
- Pedidos cancelados con comida ya hecha. Pasa poco, pero pasa, y siempre en el peor momento del turno.
El pedido de reparto pelea con el salón por la misma cocina
Un pedido de plataforma no usa una cocina aparte: usa tu misma plancha, tu mismo cocinero y tu mismo tiempo. Si tu pico de reparto coincide con el pico de salón, cada pedido que entra alarga el tiempo de la mesa que ya tienes sentada. Vender más y atender peor a los clientes que ya venían es un intercambio caro, y casi nunca se toma como decisión: simplemente pasa.
Vale la pena definir cómo lo manejas: pausar el canal cuando la cocina se saturó, tener una carta de reparto más corta que la del salón, o asignar una estación y una persona a los pedidos para llevar en las horas fuertes. Cualquiera de las tres es mejor que improvisar cada viernes.
El otro problema es la doble captura. Cuando el pedido entra por la tablet de la plataforma y alguien lo copia a mano a la cocina o al punto de venta, se cuela un error tarde o temprano, y esa venta no siempre queda registrada en tu sistema. Cuando eso pasa, tu inventario deja de cuadrar y el descuadre no está en la cocina: está en la captura.
Cómo saber si el canal te deja algo
Para contestarlo necesitas ver el negocio partido por canal, no en un total revuelto. Lo mínimo:
- Ventas separadas por salón, para llevar, reparto propio y cada plataforma por su nombre.
- El mix de cada canal. Muchas veces la plataforma vende sobre todo lo que menos margen te deja. Si eso pasa, el problema no es la comisión: es la carta que subiste.
- Conciliación del depósito. Cuando llega el pago, compáralo contra los pedidos del periodo y revisa qué se descontó: comisión, promociones, ajustes, cancelaciones. Es la única forma de detectar cobros que no reconoces.
- Consumo de empaque como cualquier otro insumo, para que no se vuelva un gasto suelto que nadie revisa.
Si tu sistema registra los pedidos de plataforma con su propio canal, todo esto sale de un reporte. Si no, sale de una hoja de cálculo y de la paciencia de tu gerente —que es exactamente el trabajo que se deja de hacer cuando el turno se pone pesado.
Qué hacer primero
- Costea el empaque completo de tus cinco platillos más pedidos en plataforma y súmalo al costo de cada uno.
- Revisa qué promociones tienes activas hoy en cada plataforma y quién paga cada una. Apaga las que no recuerdes haber decidido.
- Recalcula el precio de esos platillos para el canal, con comisión y empaque incluidos, y decide cuáles suben y cuáles se quitan de la carta de reparto.
- Concilia el último depósito contra los pedidos de ese periodo, línea por línea.
- Define quién captura los pedidos de plataforma y en qué canal quedan registrados, para que tus ventas e inventario incluyan ese dinero.
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